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Tratamiento del hipertiroidismo

Existen diferentes causas, manifestaciones y terapias potenciales para el hipertiroidismo. El tratamiento adecuado requiere un diagnóstico preciso y el diseño de un régimen terapéutico adaptado a las necesidades, posibles comorbilidades y preferencias de los pacientes: No hay un tratamiento universal sino que se establecen recomendaciones terapéuticas individuales en función de la edad, subtipo de enfermedad…

En primer lugar, el médico elaborará una historia clínica y realizará un reconocimiento físico, pero necesitará ciertas pruebas, incluyendo analíticas y pruebas de imagen, para confirmar el diagnóstico y determinar la causa del hipertiroidismo, ya que los síntomas pueden solaparse con los de otras dolencias.

Confirmado el diagnóstico, es posible que su médico recete fármacos antitiroideos, que interfieren en la actividad de la tiroides para controlar el exceso de hormonas. Metimazol y propiltiouracilo son medicamentos que regulan la actividad de la glándula. El tratamiento con antitiroideos se utiliza habitualmente como primera opción y, si no resulta eficaz, se propone el empleo de yodo radiactivo como segunda opción salvo que esté contraindicado.

Se ha visto que en un porcentaje de casos que oscila entre el 20 y el 30% de los afectados por enfermedad de Graves, el tratamiento farmacológico sostenido durante 12-18 meses puede tener como resultado una mejoría mantenida de la enfermedad. Normalmente el tratamiento se considera crónico. En personas con nódulos hiperactivos, es frecuente que la medicación sirva para preparar al paciente para una terapia con yodo radiactivo o cirugía.

Otra opción farmacológica son los medicamentos betabloqueantes, que no reducen la actividad de la tiroides, pero pueden atenuar los síntomas con relativa rapidez.

El yodo radiactivo se administra de forma oral en una única dosis. El yodo destruye las células productoras de hormonas tiroideas y no afecta a otros tejidos. Es frecuente que, hasta que este tratamiento pueda surtir efecto, se administren betabloqueantes para aliviar los síntomas. Puede acarrear hipotiroidismo al destruir las células que producen hormonas tiroideas. Esa condición se trata con relativa facilidad mediante la administración de un medicamento.

El tratamiento menos empleado para el hipertiroidismo es la cirugía, que consiste en la extirpación parcial o total de la glándula tiroides. Existe la posibilidad de que los niveles de hormona tiroidea vuelvan a la normalidad tras la intervención. La extirpación total hace que se desarrolle hipotiroidismo, que puede corregirse con medicación. Tras la cirugía, se realizarán controles periódicos de niveles de hormona tiroidea en sangre.