¿Tienes síntomas de disfunción tiroidea?

Accede a nuestro cuestionario y sal de dudas.

HAZLO AHORA arrow_forward

Tratamiento del hipotiroidismo

Dado que los síntomas de hipotiroidismo se solapan con los de otras enfermedades, el médico buscará un diagnóstico definitivo con pruebas específicas.

La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) indica que es recomendable realizar un análisis de sangre para determinar los niveles de hormona hipofisaria estimuladora de la tiroides (tirotropina o TSH) en personas con síntomas que hacen sospechar de hipotiroidismo.

También en individuos con antecedentes familiares, pacientes con enfermedades autoinmunes, celíacos y pacientes con diabetes tipo 1 o aquellos que se hayan sometido a tratamientos que afecten a la hipófisis o a la tiroides, así como en personas con síndrome de Down. El análisis también está indicado en embarazadas, preferentemente antes de la semana 10 de gestación.

Además, la prueba del talón se realiza a todos los recién nacidos para instaurar el tratamiento en caso de hipotiroidismo y evitar sus secuelas.

Una vez establecido, el diagnóstico, la terapia busca reemplazar en el organismo la hormona que la tiroides ya no puede producir, lo que se conoce como un tratamiento “sustitutivo”. Se administra levotiroxina, un medicamento idéntico a la hormona que la tiroides produce normalmente.

Lo más probable es que le recomienden tomar este medicamento por las mañanas en ayunas y sin que coincida con la toma de otros fármacos o suplementos nutricionales.

Suelen efectuarse analíticas a las 6-8 semanas de comenzar el tratamiento para ajustar la dosis, que inicialmente es baja. Cuando se encuentra la dosis óptima, las extracciones de sangre para analítica se espacian hasta los seis meses y se realizan una vez al año a partir de entonces.

Lo más probable es que el hipotiroidismo esté controlado con el medicamento, siempre que se cumpla con el tratamiento recomendado de forma rigurosa. Nunca debe interrumpirse la terapia sin consultar previamente con el médico.

La terapia combinada con levotiroxina y triyodotironina debería considerarse únicamente como un tratamiento experimental en grupos reducidos de pacientes, según las recomendaciones de la Asociación Europea de Tiroides (ETA).