Tiroides y embarazo



El embarazo es un momento sumamente especial en la vida de la mujer. Se producen muchos cambios a nivel físico en un tiempo récord, y no siempre el cuerpo es capaz de asumirlos satisfactoriamente.

Cuando la gestación se inicia la glándula tiroidea de la futura madre realiza un esfuerzo mayúsculo de adaptación. De repente se produce una mayor demanda de síntesis y secreción de hormonas tiroideas, entre un 30-50%. Ello se debe a que en las primeras semanas de embarazo el tiroides materno es la única fuente de hormona tiroidea para el feto. La hormona T4 es fundamental en el desarrollo neurológico del bebé y de la placenta que le nutre.

Es por este motivo que los criterios de normalidad son diferentes en una mujer embarazada con respecto a la población general. Y en ese momento crítico de demanda excesiva es cuando puede generarse un hipotiroidismo.

Alrededor de un 5% de mujeres desarrollan hipotiroidismo durante el embarazo. Como ya en su día dijimos, los síntomas de esta enfermedad son tan difusos que a veces incluso se pueden confundir con las molestias propias que cualquier mujer puede padecer durante la gestación. Pero hay otras señales no tan comunes que pueden servirnos de aviso:

  • Voz ronca
  • Lentitud al hablar
  • Caída de cabello
  • Piel seca, áspera
  • Síndrome del túnel carpiano (adormecimiento de las manos)
  • Confusión y lentitud de pensamiento
  • Palmas de las manos y plantas de los pies de color anaranjada

Para poder diagnosticar el hipotiroidismo bastaría con un análisis de sangre para medir los niveles de hormona tiroidea y de TSH (hormona estimulante de la tiroides).

Posibles efectos de un hipotiroidismo no controlado sobre el bebé:

  • Bajo peso al nacimiento
  • Trastornos en el desarrollo psicomoto
  • Coeficiente intelectual disminuido
  • Hipotiroidismo congénito

Posibles efectos de un hipotiroidismo no controlado sobre la madre:

  • Preeclampsia (hipertensión del embarazo)
  • Aborto en el primer trimestre de embarazo
  • Parto prematuro
  • El hipotiroidismo puede continuar al menos 6 meses después del parto, en el mejor de los casos.

Pero con los controles adecuados, un diagnóstico precoz y el debido tratamiento el hipotiroidismo no afectará al bebé y la futura madre no tendrá repercusiones en su salud.

El tratamiento del hipotiroidismo no supone riesgos ni para el bebé ni para la madre, por el contrario un hipotiroidismo no controlado sí conlleva graves consecuencias.

¿Has sufrido hipotiroidismo durante tu embarazo?, ¿cuáles fueron tus síntomas?, ¿se diagnosticó de manera temprana?