Hipotiroidismo: la enfermedad silenciosa ¿Cómo se manifiesta?

La glándula tiroides es un órgano pequeño, con forma de mariposa, ubicado en el cuello por delante de la tráquea. Es el controlador maestro del metabolismo y ejerce un papel fundamental. Produce, almacena y libera hormonas tiroideas, regulando así el metabolismo. Estas hormonas son esenciales para el correcto funcionamiento de todos los tejidos y órganos de nuestro cuerpo. Puede presentar dos disfunciones: hipotiroidismo e hipertiroidismo. Veamos hoy en qué consiste el hipotiroidismo.

Al hipotiroidismo , también llamado tiroides hipoactiva, lo podríamos definir como la enfermedad de los síntomas silenciosos. La glándula tiroides no produce suficientes hormonas tiroideas y esto lleva a un enlentecimiento del organismo. A medida que el tiempo pasa y la enfermedad avanza esos síntomas van creciendo, pero por norma general los pacientes no lo asocian a ninguna enfermedad concreta. Son alteraciones comunes a situaciones carenciales, al cansancio diario, al estrés laboral.

Los más habituales son los siguientes:

  • Cansancio, fatiga, desgana, falta de energía.
  • Dolores musculares, debilidad en extremidades.
  • Alteraciones mentales (falta de motivación, tristeza, fallos leves de memoria, depresión).
  • Cambios en la personalidad.
  • Ausencia de sudoración.
  • Caída de cabello.
  • Uñas muy frágiles.
  • Piel seca.
  • Sensación constante de frío.
  • Alteraciones en la líbido.
  • Estreñimiento.
  • Aumento de peso y dificultad para perderlo.

Muchas personas pueden tener varios de estos síntomas y considerarlos incluso normales dentro de su rutina. Por ese motivo, cuando una persona que padece hipotiroidismo detecta estos avisos, la mayor parte de las veces no le da importancia. Por ejemplo, el cansancio  y la falta de energía es un síntoma que se produce en el 95% de los casos diagnosticados, algo que padece un porcentaje nada despreciable de la población general.

Pero los síntomas se van sumando y, poco a poco, componen un cuadro llamativo. Aún así, se trata de señales que por sí solas no llaman la atención y no parecen graves. Si además se trata de mujeres, a lo anteriormente descrito se puede añadir:

  • Alteraciones en la menstruación.
  • Disminución de la fertilidad.
  • Aumento del riesgo de padecer abortos en el primer trimestre de embarazo.
  • Aumento del riesgo de partos prematuros.
  • Aumento de los niveles de prolactina (hormona que disminuye la fertilidad).

Por todo ello muchas veces el hipotiroidismo puede ser confundido con otras patologías como fatiga crónica, depresión, ansiedad, estrés o, en mujeres, con trastornos ginecológicos.

¿Conoces a alguien que padezca hipotiroidismo? ¿Lo padeces tú? ¿Cómo está siendo vuestra experiencia con la enfermedad? ¿Tuvisteis una sintomatología clara desde el principio?