Hipotiroidismo y enfermedades relacionadas

Ya hablábamos del hipotiroidismo como la enfermedad de los síntomas insidiosos. Los signos y síntomas pueden ir apareciendo escalonadamente o incluso enmascararse con otras enfermedades y de este modo esconder la causa de fondo de la dolencia: una alteración de la glándula tiroides.

Algunas enfermedades, habituales entre la población, pueden tener su origen en una disfunción de la tiroides. Sus síntomas iniciales y sus manifestaciones clínicas pueden llevar a retraso en el diagnóstico completo.

Diabetes

La diabetes, al igual que los trastornos de la tiroides, implica una disfunción del sistema endocrino, encargado de regular el metabolismo corporal. Algunos estudios incluso indican que ambos trastornos se presentan conjuntamente. El hipotiroidismo puede tener un importante impacto en la regulación de la glucosa, por esta razón afecta al control de la diabetes.

Un tercio de pacientes con diabetes tipo 1 sufren también alteraciones de la tiroides. Esto también sucede en la diabetes tipo 2 debido, seguramente, a que ambas enfermedades se dan con más frecuencia durante el envejecimiento.

Anemia

Algunos casos de anemia macrocítica o normocíticas, pueden estar asociadas al hipotiroidismo.

Lo mismo sucede en mujeres con hipermenorrea en la menstruación (sangrado abundante) y anemia secundaria. El metabolismo decelerado, fruto del hipotiroidismo, puede disminuir la velocidad de reposición del endometrio durante la menstruación, y por ello el sangrado es más intenso.

Celiaquía

Recientes investigaciones apuntan que las personas que padecen celiaquía (trastorno digestivo que impide al organismo absorber gluten) tienen más riesgos de padecer trastornos en el funcionamiento de la glándula tiroides.

Se ha hallado mayor asociación entre celiaquía y patología tiroidea autoinmune en la edad pediátrica.

Vitíligo

El vitíligo es una enfermedad degenerativa de la piel, caracterizada por la aparición de manchas blancas, debido a que las células responsables de la pigmentación de la piel (melanocitos) dejan de producir melanina, sustancia encargada de pigmentar nuestra dermis.

Es una enfermedad autoinmune en la que los anticuerpos destruyen los melanocitos. Puede asociarse a enfermedades autoinmunes de la tiroides, más frecuentemente a tiroiditis de Hashimoto, aunque también a la enfermedad de Graves.

Un breve repaso por algunas enfermedades nos muestra la importancia que la glándula tiroides tiene en nuestro organismo. En muchas ocasiones las alteraciones son tan importantes que no se tiene en cuenta la búsqueda del origen de las mismas.

Un estudio tiroideo y el diagnóstico de una disfunción tiroidea ayudarían en gran medida a estos pacientes y evitaría un agravamiento de la enfermedad consecuente que padecen.

¿Ha sido este tu caso?, ¿has padecido alguna enfermedad que ha resultado tener su origen en una alteración de la tiroides?