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¿Qué son los anticuerpos antitiroglobulina y cómo afectan a la glándula tiroides?

El sistema inmunológico, también llamado en ocasiones sistema inmune, nos protege de bacterias y virus, entre otros agentes causantes de enfermedad (patógenos) destruyéndolos con sustancias llamadas anticuerpos. Los anticuerpos se producen en las células sanguíneas conocidas como linfocitos.

En una proporción considerable de pacientes con hipotiroidismo o hipertiroidismo, los linfocitos “fabrican” anticuerpos que actúan contra la tiroides, estimulando la glándula fuera de los márgenes de su actividad normal o bien dañándola y produciendo un funcionamiento insuficiente.

Los tres tipos de anticuerpos relacionados con enfermedades autoinmunes de la tiroides (enfermedad de Graves o tiroiditis de Hashimoto) son los anti-tiroglobulina, los anticuerpos anticuerpos microsómicos tiroideos y los anticuerpos anti-TSI.

La tiroglobulina es una proteína que se sintetiza en la glándula tiroides y que depende de la estimulación inducida por la TSH (hormona estimulante de la tiroides). Con ella se forman las hormonas tiroideas T3 (triyodotironina) Y T4 (tetrayodotironina, también conocida como tiroxina) después de la combinación con el aminoácido tirosina. Éste no debe confundirse con la hormona tiroxina.

La elevación de anticuerpos anti-tiroglobulina se ha relacionado con las siguientes enfermedades:

  • Tiroiditis de Hashimoto (hipotiroidismo)
  • Enfermedad de Graves (hipertiroidismo)
  • Mixedema
  • Hiperplasia adenomatosa
  • Carcinoma tiroideo
  • Artritis reumatoide
  • Urticaria crónica
  • Lupus eritematoso sistémico
  • Anemia hemolítica autoinmune
  • Síndrome de Sjögren
  • Diabetes tipo 1

También pueden detectarse en mujeres embarazadas o en miembros de familias en las que hay precedentes de tiroiditis de origen autoinmune.

Se estima que los anticuerpos anti-tiroglobulina pueden estar presentes en un 10-20% de la población sana. Esto supone una dificultad a la hora de interpretar los análisis de tiroglobulina. Por este motivo, la mayor parte de los laboratorios que realizan estas pruebas no consideran válidos los resultados de medición de tiroglobulina cuando hay anticuerpos.

Además de servir para el diagnóstico de enfermedades tiroideas autoinmunes (también denominadas por sus siglas en inglés, AITD), como la tiroglobulina es un producto específico de la tiroides, su presencia en una muestra de tejido de cualquier otra parte del organismo indica que las células de éste tienen su origen en esa glándula.

Las pruebas de tiroglobulina también son importantes para controlar metástasis en pacientes con carcinoma diferenciado de tiroides, así como para detectar enfermedad residual o recaídas.

Por otro lado, se ha sugerido que los análisis de anticuerpos específicos para tiroglobulina pueden aportar información sobre el riesgo de cáncer en pacientes con nódulos tiroideos que no ofrecen resultados claros en las pruebas de citología, si se considera su presencia junto con factores de riesgo clínicos y niveles elevados de TSH (hormona estimulante de la tiroides).

 

Información clínica

En circunstancias normales, la tiroglobulina no pasa al riego sanguíneo. Si esto sucede, es posible que se deba a:

  • Inflamación (tiroiditis e hipotiroidismo autoinmune)
  • Hemorragia (bocio nodular)
  • Crecimiento acelerado de tejido tiroideo (enfermedad de Graves o neoplasia)

Cuando hay tiroglobulina en la sangre, algunas personas producen anticuerpos anti-TG. El mismo proceso puede poner al descubierto otros anticuerpos que actúan contra la tiroides, sobre todo anti-TPO.

En sujetos con hipotiroidismo autoinmune, hay un 30-50% de pacientes con anticuerpos anti-tiroglobulina detectables en análisis, mientras que entre un 50% y un 90% pueden mostrar presencia de anticuerpos anti-TPO.

En personas con enfermedad de Graves, también se han observado ambos tipos de anticuerpos.

Por otra parte, hay entre un 15% y un 30% de pacientes con cáncer de tiroides en los que se detectan anticuerpos anti-tiroglobulina, y su presencia puede alterar las pruebas de tiroglobulina.

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