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¿Qué es el hipertiroidismo subclínico?

El hipertiroidismo subclínico se define como una situación en la que se dan unos niveles bajos o indetectables de hormona estimulante de la tiroides (TSH) en sangre, con niveles normales de tiroxina (T4) libre y niveles igualmente normales de triyodotironina (T4) total o libre.

Esta situación puede ser consecuencia de una producción excesiva o aumentada de hormona tiroidea por parte del propio organismo –que sería lo que sucede en personas afectadas por enfermedad de Graves o por bocio nodular tóxico-, pero también puede tener su origen en la administración de hormona tiroidea como parte de un tratamiento médico.

Para las personas que muestran niveles nulos de TSH en la sangre las probabilidades de que el hipertiroidismo subclínico progrese hasta la forma manifiesta o patente de la enfermedad son mayores que para quienes tienen niveles bajos -pero aún detectables- de esta hormona en la sangre.

El hipertiroidismo subclínico se asocia con:

  • Un riesgo mayor de fibrilación auricular (una forma de latidos irregulares del corazón) en adultos de edad avanzada
  • Un descenso de la densidad mineral ósea en las mujeres que han superado la menopausia

No obstante, no está totalmente claro hasta qué punto es eficaz el tratamiento del hipertiroidismo subclínico para prevenir estas complicaciones.

Tampoco existen suficientes evidencias científicas sobre la asociación entre el hipertiroidismo subclínico y otras condiciones, aunque se ha sugerido que pueden estar asociados:

  • Aumento de la tasa cardiaca (el ritmo del corazón)
  • Aumento de tamaño del ventrículo izquierdo del corazón
  • Aumento de los marcadores de remodelación ósea (relacionados con la osteoporosis)
  • Peores parámetros relacionados con la calidad de vida
  • Capacidad cognitiva afectada
  • Incremento de la tasa de mortalidad

 

Diagnóstico

El diagnóstico del hipertiroidismo subclínico es bioquímico, se define en función de los resultados de análisis de sangre, pero depende del umbral de TSH que se considere normal, ya que los expertos han sometido esta cuestión a debate en el pasado y sigue existiendo un cierto margen para la interpretación de cuáles son exactamente los niveles normales de TSH.

Ante el hipertiroidismo subclínico no hay una regla universal que valga para todos los pacientes. Al interpretar los resultados pueden tener importancia aspectos como:

  • Variaciones en los resultados cuando se realizan varias pruebas en momentos diferentes
  • Enfermedad tiroidea no diagnosticada
  • Edad
  • Sexo
  • Grupo étnico
  • Índice de masa corporal

Otros factores que influyen en los niveles de TSH, T4 y T3:

  • Medicación
  • Embarazo
  • Otras enfermedades

La interpretación de esos análisis es importante porque los signos y síntomas del hipertiroidismo no son específicos y pueden presentarse tanto en pacientes con hipertiroidismo subclínico y, por el contrario, no detectarse en personas con hipertiroidismo manifiesto. Esto es particularmente frecuente en personas de edad avanzada.

Causas de hipertiroidismo subclínico (o niveles bajos de TSH)

Se ha sugerido que entre las complicaciones del hipertiroidismo subclínico (con evidencias científicas desiguales) pueden estar las siguientes:

  • Disfunciones cognitivas
  • Afectación de la calidad de vida
  • Fibrilación auricular
  • Otros episodios cardiovasculares
  • Aumento del riesgo de fracturas
  • Aumento de los marcadores de remodelación ósea
  • Reducción de la densidad mineral ósea (en varones o mujeres antes de la menopausia)
  • Reducción de la densidad mineral ósea (en mujeres después de la menopausia)
  • Mortalidad

 Se ha sugerido que en aquellas personas en las que los valores de TSH en sangre sean muy bajos de forma persistente (< 0.1 μU/mL; grado II) es conveniente tratar la causa del hipertiroidismo subclínico.

El tratamiento es obligado en pacientes mayores de 65 años y en aquellas personas que padezcan enfermedades concomitantes tales como cardiopatía u osteoporosis, así como en quienes manifiestan síntomas que sugieren la presencia de hipertiroidismo.

Si se confirma que los niveles de TSH son ligeramente inferiores a lo que se considera normal (0.1–0.4 μU/mL; grado I), es posible que el tratamiento no sea necesario. No obstante, se recomienda controlar de forma frecuente a este grupo de pacientes. La evaluación periódica de su estado debería incluir análisis de TSH, FT4 y T3 cada seis meses.

Por el contrario, si el paciente tiene síntomas o es mayor de 65 años, o es una persona con enfermedad cardiovascular, debería recibir tratamiento.

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