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Diferencias entre hipotiroidismo subclínico e hipotiroidismo clínico

Más de la mitad de las personas que padecen hipotiroidismo no han sido diagnosticadas. El motivo es que los síntomas aparecen casi siempre de forma insidiosa y se van haciendo más evidentes con el paso del tiempo. En ocasiones el diagnóstico es casual a partir de un análisis hormonal de rutina.

Cuando la glándula tiroides empieza a funcionar menos de lo normal, el primer cambio hormonal que se detecta mediante un análisis de sangre, es el aumento de TSH ó Tirotropina (hormona de la hipófisis que regula la función tiroidea).  En esta fase inicial del hipotiroidismo los síntomas suelen ser muy poco evidentes, por eso se lo denomina Hipotiroidismo Subclínico. Es recomendable realizar controles periódicos para comprobar el estado de la enfermedad.

A medida que la enfermedad evoluciona  se van sumando síntomas y signos clínicos de hipotiroidismo. El segundo cambio hormonal que se puede detectar en la sangre es la disminución de la T4 libre. En este momento hablamos ya de Hipotiroidismo Clínico.

El tratamiento del hipotiroidismo subclínico se inicia cuando la TSH es mayor de 10 uUI/ml, o antes si los síntomas son muy evidentes, cuando el colesterol es alto, y en mujeres embarazadas o que planifiquen un embarazo. El hipotiroidismo clínico se debe tratar siempre.

Si hablamos de un hipotiroidismo crónico y no es tratado, puede favorecer la aparición de complicaciones, como puede ser el desarrollo de ateromas que obstruyen el interior de las arterias por el aumento de colesterol. Esto conlleva  mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares.

En caso de aparecer el hipotiroidismo durante el embarazo, la importancia de un tratamiento temprano es fundamental, pues gracias a ello se puede evitar el riesgo de aborto o incluso de daño cerebral permanente en el feto.

La comunicación con nuestro médico de cabecera es muy importante. Ante cualquier cambio significativo en nuestra salud, o bien malestar constante que no mejora debemos ponerlo en su conocimiento.

Y por supuesto si existen antecedentes importantes como cirugías de tiroides, antecedentes familiares de enfermedad de tiroides, tratamiento con yodo radiactivo para tratar el hipertiroidismo, antecedentes de radiación sobre el cuello para tratar el cáncer, tratamientos con medicamentos que puedan causar hipotiroidismo.

En caso de hipertiroidismo, su tratamiento puede tener una serie de consecuencias que nuestro médico debe siempre conocer: tratamiento de arritmias cardíacas con amiodarona, tratamientos psiquiátricos con litio, interferón alfa para el tratamiento de enfermedades del hígado, de la sangre o melanomas.

La mejor manera de alcanzar un buen pronóstico en el hipotiroidismo es un diagnóstico lo más precoz posible. Esto podemos lograrlo mediante sencillas pruebas de función tiroidea en recién nacidos, mujeres embarazadas y personas con síntomas o factores de riesgo.

¿Tienes antecedentes familiares?, ¿tienes síntomas que te hacen sospechar que algo no va bien? Es tan sencillo como hablar con tu médico y pedirle unos análisis. No lo dudes, ¡hazlo ya!

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