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Oftalmopatía tiroidea - chica rubia gafas sonriendo apoyada brazo
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Oftalmopatía tiroidea: síntomas y características

¿Qué es la oftalmopatía tiroidea?

La oftalmopatía tiroidea es una enfermedad de origen autoinmune. El término autoinmune significa que las propias defensas, (los glóbulos blancos y los anticuerpos) causan algún daño en los propios órganos o tejidos corporales, probablemente por un defecto en el sistema de “vigilancia inmunológica”. En el caso de la oftalmopatía tiroidea el ataque está dirigido contra los tejidos que rodean los ojos (tejidos orbitarios), incluyendo los músculos que controlan los movimientos oculares. Esto produce inflamación y un aumento de presión detrás del ojo, por eso en ocasiones el globo ocular es empujado hacia adelante -exoftalmos- y puede aparecer también inflamado externamente.

¿Quiénes la pueden padecer?

La oftalmopatía tiroidea forma parte de las manifestaciones de la enfermedad de Graves, el único tipo de hipertiroidismo que se puede asociar a esta patología. También puede presentarse en algunos pocos pacientes con hipotiroidismo por enfermedad de Hashimoto.

El riesgo de desarrollar oftalmopatía tiroidea aumenta con el consumo de tabaco. En algunos casos, el tratamiento del hipertiroidismo por enfermedad de Graves con yodo radiactivo puede predisponer a la aparición o agravamiento de la oftalmopatía, especialmente si se suman los dos factores de riesgo. Esto se podría prevenir con dosis bajas de corticoides por vía oral y suspendiendo el tabaco. Además el mal control de la función tiroidea, tanto hipertiroidismo como hipotiroidismo puede empeorar la evolución de la oftalmopatía tiroidea.

¿Cuales son los síntomas de oftalmopatía tiroidea?

Los síntomas oculares son generalmente leves o moderados, pueden comenzar entre 6-18 meses antes, después, o al mismo tiempo que el diagnóstico del hipertiroidismo. Rara vez los problemas de los ojos ocurren mucho tiempo después de que la enfermedad tiroidea haya sido tratada. Algunos pacientes con síntomas oculares nunca desarrollan hipertiroidismo y muchos pacientes con hipertiroidismo de Graves nunca se quejan de cambios oculares.

Los síntomas pueden ser variables e incluyen: retracción palpebral (ojos muy abiertos), molestias oculares, lagrimeo, intolerancia a la luz y al viento, visión borrosa, visión doble, signos inflamatorios (edema y enrojecimiento) de párpados y conjuntivas, dolor, alteración de la visión de colores, disminución o pérdida de la visión. Los ojos pueden verse prominentes, muy abiertos, con la mirada fija y brillante, también puede aparecer estrabismo (ojos desviados y visión doble). Los pacientes pueden padecer mínimamente esta enfermedad, pero en ocasiones genera gran desasosiego, por los síntomas propios de la enfermedad y por la gran alteración de la imagen corporal que esta produce. También la calidad de vida se puede ver deteriorada por la visión doble y pérdida de la visión con distintos grados de invalidez.

Los pacientes que tienen síntomas oculares moderados y severos deberían visitar también a un oftalmólogo.

¿Cómo se trata?

En todos los pacientes el hipertiroidismo ó hipotiroidismo deberá ser bien controlado por los endocrinólogos. Para que los tratamientos funcionen es imprescindible DEJAR DE FUMAR.

Cuando sólo hay retracción palpebral (ojos muy abiertos), el tratamiento es simplemente con suplementos de Selenio por vía oral, lágrimas artificiales y gel humectante por las noches.  A veces conviene utilizar un antifaz para dormir, para evitar la erosión de las córneas. Si la oftalmopatía es moderada o grave se utilizan además corticoides. Las dosis altas de corticoides por vía endovenosa son más efectivas y con mínimos efectos adversos.

En general  la respuesta al tratamiento con corticoides endovenosos es rápida, con una involución de los signos inflamatorios desde la primera semana de tratamiento y un rápido alivio de los síntomas. El exoftalmos también se puede reducir algo junto con la disminución del tamaño muscular. La agudeza visual puede ser corregida por el tratamiento, pero en ocasiones puede ser necesario practicar cirugía descompresiva adicional.

La visión doble se puede corregir ocasionalmente con prismas en las gafas o con parches oculares.

Una vez logrado el período de estabilidad, también se podrán practicar correcciones quirúrgicas del estrabismo y de los párpados -cirugía reparadora-.

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