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Hipotiroidismo Congénito: Síntomas en recién nacidos

El hipotiroidismo congénito es la condición que tiene su origen en dos posibles causas:

  • Desarrollo deficiente de la glándula tiroides (disgénesis)- 80% de los casos
  • Fallos en su funcionamiento (dishormonogénesis)

Los bebés con hipotiroidismo congénito no pueden producir en cantidad suficiente las hormonas que el cuerpo necesita para funcionar correctamente. El término “congénito” hace referencia a que la condición se presenta desde el nacimiento.

Síntomas de hipotiroidismo congénito

Se estima que más de la mitad de los bebés que nacen con esta condición no manifiestan síntomas evidentes. Por ese motivo es tan importante que a todos los recién nacidos se les realice una prueba para descartarla, que se conoce comúnmente como “la prueba del talón”.

Es posible que los niños con hipotiroidismo congénito muestren:

  • Somnolencia excesiva
  • Dificultades para alimentarse
  • Estreñimiento
  • Bajo tono muscular (falta de tensión en los músculos)
  • Extremidades frías
  • Crecimiento por debajo de los umbrales normales
  • Ictericia (visible en la apariencia amarillenta de la piel)

Cuando no se trata, el hipotiroidismo congénito puede afectar de forma severa al desarrollo del cerebro, entre otras complicaciones. El tratamiento temprano puede evitarlas.

En caso de diagnosticar la condición, el niño deberá ser atendido por un endocrinólogo pediátrico o un pediatra especializado en endocrinología.

El tratamiento del hipotiroidismo congénito consiste en administrar al bebé la hormona que su cuerpo no puede producir en forma de medicamento. La dosis se calcula con minuciosidad a partir de las necesidades del bebé y se va adaptando a medida que crece.

Para ello será necesario realizar análisis de sangre a intervalos de pocas semanas durante el primer año, y cada tres o seis meses durante la infancia.

La hormona se administra en comprimidos que pueden machacarse y mezclarse con agua o leche. No obstante, no se recomienda hacerlo en los biberones, ya que el bebé podría no tomar la dosis completa. Es preferible usar una cuchara o un pequeño dispensador con forma de jeringa.

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