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Yodo y tiroides. Cuida tu tiroides
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Yodo y tiroides: la esencia de las hormonas tiroideas

El yodo es un mineral presente en el medioambiente, que podemos encontrar sobre todo
en mares y océanos. El yodo es un componente esencial de las hormonas producidas por la glándula tiroides: la tiroxina ó T4 y la triyodotironina o T3.

La deficiencia de yodo es la causa más frecuente de enfermedades como el bocio o el hipotiroidismo. Éstas pueden presentarse a cualquier edad. Las consecuencias más alarmantes se presentan en mujeres, que pueden tener alteraciones de la fertilidad. Y sobre todo en mujeres embarazadas, donde una alteración de la glándula tiroides no tratada puede originar: daño cerebral irreversible en el feto, retraso psicomotor, problemas de aprendizaje y retrasos de crecimiento debido a la producción inadecuada de hormonas tiroideas.

La prevención es nuestra mejor arma, y es muy sencillo, basta con un aporte adecuado de yodo en la alimentación. Debemos fomentar el consumo de pescado de mar, conservas de pescado, marisco y lácteos. Pero como el contenido en yodo de los alimentos es muy variable, se recomienda asegurar estas cantidades mínimas incorporando a  la dieta sal yodada.

Existen ciertas situaciones especiales donde los suplementos de yodo están indicados:

  • Mujeres que inician la búsqueda de embarazo.
  • Mujeres gestantes. Las hormonas tiroideas y el yodo pasan de la madre al feto a través de la placenta.
  • Mujeres durante toda la lactancia.
  • Recién nacidos prematuros o de bajo peso.
  • Niños con enfermedades crónicas, mala absorción, malnutrición o aquellos con déficit de sal yodada en su dieta.
  • Personas de cualquier edad con restricciones para el consumo de sal.

Los suplementos de yodo son seguros. Es muy difícil ingerir un exceso de yodo a través de ellos o de la propia dieta. Ya que aquel aporte que no se utilice el cuerpo lo eliminará por la orina.

Otras recomendaciones a tener en cuenta, donde el yodo podría resultar perjudicial:

  • No utilizar desinfectantes yodados en embarazadas, recién nacidos y lactantes. Por su elevado contenido en yodo, puede ser absorbido por la piel y bloquear la glándula tiroides del feto y el neonato, que no tienen desarrollados los mismos mecanismos de regulación que los adultos.
  • Algunos medicamentos con exceso de yodo deben ser cuidadosamente controlados por el médico ya que pueden producir hipotiroidismo en personas predispuestas.
  •  No consumir productos con alto contenido en yodo para perder peso.

Aunque la deficiencia de yodo en España y en el mundo ha mejorado en los últimos diez años, todavía no ha sido erradicada por completo. La estrategia más eficaz para lograrlo es la yodación universal de la sal para consumo humano y animal en la cadena alimentaria.

Es importante y necesario implementar medidas que fomenten la ingesta de yodo y el consumo de sal yodada.

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