Son muchas las mujeres jóvenes que se enfrentan al diagnóstico de hipotiroidismo cada día. Un conjunto de síntomas, ya conocidos, las alerta de que algo no está funcionando bien. Se detecta, se controla y se consigue dejar atrás aquel malestar continuo, difuso, alarmante.
¿Puedo quedarme embarazada? Es la pregunta de muchas mujeres hipotiroideas. La mayor parte de ellas llevan una vida normal si la enfermedad está siendo tratada correctamente. Por tanto no hay razón que contraindique un embarazo. No obstante siempre es conveniente consultar con su médico para que tome las medidas pertinentes para ajustar la dosis de tiroxina y para iniciar los suplementos de yodo, ácido fólico y vitamina B12. Lo mejor sería tomar estas medidas antes del embarazo o inmediatamente al confirmarlo. Luego del parto la dosis de tiroxina volverá a ser la misma que antes del embarazo y se deberá controlar la función tiroidea a las 6 semanas. Pero si el hipotiroidismo está bien controlado no suele originar un embarazo de riesgo.


