Tipos de hipotiroidismo

 Hay diferentes tipos de hipotiroidismo, según dónde se encuentre la disfunción fisiológica.

Hipotiroidismo primario

Es el más frecuente, más de un 90% de los casos. La alteración aparece en la glándula tiroides, situada en el cuello. Ésta no produce  la suficiente cantidad de hormonas tiroideas T3 y T4, como consecuencia las funciones corporales se ralentizan.

Las principales causas de este tipo de hipotiroidismo son:

  1. Hipotiroidismo autoinmune: La casa más frecuente es la tiroiditis de Hashimoto
    1. Es una enfermedad de carácter autoinmune con elevación de los niveles de TSH (hormona estimulante del tiroides) y descenso de los de  T3 y T4
    2. Cursa con inflamación de la glándula tiroides, bocio y síntomas claros de hipotiroidismo
    3. Es más frecuente en mujeres
    4. Pueden asociarse a otras enfermedades autoinmunes como Diabetes Mellitus Tipo I, Lupus eritematoso sistémico, anemia perniciosa, …
  1. Hipotiroidismo causado por medicamentos, sobre todo consecuencia de tratamientos con litio o amiodarona.

Hipotiroidismo secundario

La disfunción aparece en la hipófisis o glándula pituitaria, situada en el cerebro, sobre la base del cráneo. Es una glándula endocrina encargada de la secreción de hormonas tiroideas. Cuando se produce una alteración la hipófisis no produce hormona estimulante de la tiroides (TSH) y en consecuencia la glándula tiroides no produce hormonas tiroideas.

Las principales causas de hipotiroidismo secundario son:

  1. Tumores hipofisarios
  2. Lesiones hipotalámicas

Hipotiroidismo terciario

En este caso se ve afectado el hipotálamo, situado en el cerebro. El hipotálamo controla el funcionamiento de la hipófisis gracias a las hormonas que libera. Si no produce la hormona tirotropina (TRH), la hipófisis a su vez no podrá secretar TSH y en consecuencia la glándula tiroides no podrá generar hormonas tiroideas.

En todos los casos, las personas afectadas presentan las mismas señales o síntomas, muchas veces poco evidentes: fatiga, cansancio, aumento de peso, somnolencia, fallos de memoria, nerviosismo, estreñimiento, problemas menstruales en mujeres, sensación continua de frío, ansiedad, caída de cabello, uñas quebradizas, entre otros.