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Mujer y Embarazo

La glándula tiroides desempeña una función muy importante durante el embarazo, tanto en el desarrollo del feto como en el estado de salud de la futura madre. Las mujeres con problemas de tiroides pueden llevar adelante un embarazo sano y proteger la salud de su hijo sometiéndose a controles médicos para evaluar la función de la tiroides y cumpliendo con la terapia que el especialista recomiende.

Para ello, es importante que todas las mujeres se sometan a una revisión médica lo más completa posible antes del embarazo, incluyendo la evaluación de antecedentes de disfunción tiroidea y consumo de medicamentos para su tratamiento, en el pasado o en el momento de la consulta. Los cuidados de la salud de la mujer durante el embarazo deben llevarse a cabo con la supervisión de su médico.

Durante el embarazo, la tiroides aumenta su tamaño en un 10% aproximadamente en mujeres que viven en regiones en las que no hay carencia de yodo. Ese aumento puede ser aún mayor cuando sí existe esa deficiencia (20%-40%). El yodo es importante porque está presente en las hormonas tiroideas, y sin él, la tiroides no puede producirlas.

La producción de hormonas tiroideas se incrementa en esta etapa de la vida en casi un 50%, y la necesidad de yodo aumenta en la misma proporción. Todos estos cambios pueden producirse sin mayores consecuencias durante el embarazo, pero también pueden dar lugar a disfunciones en la actividad de la tiroides.  Por estos motivos, las revisiones de la función tiroidea son frecuentes durante el embarazo.

El hecho de que los niveles de hormonas tiroideas se eleven ligeramente no suele ser un problema. No obstante, el hipertiroidismo severo que no es debidamente tratado puede afectar tanto a la madre como al bebé. Si usted padece hipertiroidismo, lo ideal es asegurarse de que la condición está debidamente controlada antes de quedarse embarazada.

El hipertiroidismo sin tratar puede provocar preeclapmsia (hipertensión, que puede llegar a ser grave), aborto espontáneo y parto prematuro.

Las pacientes con enfermedad tiroidea que no deseen quedarse embarazadas deben usar métodos anticonceptivos, ya que algunas terapias para el hipertiroidismo pueden dañar al feto.