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Tratamiento de tiroiditis

La tiroiditis de Hashimoto se trata reemplazando la hormona que falta en el organismo mediante la administración de medicamentos. Los pacientes con esta condición toman levotiroxina, una forma sintética de esa hormona, que se considera el tratamiento estándar.

Cuando la alteración es leve, es posible compensarla con dosis de 50 a 75 microgramos diarios. La dosis media de terapia de reemplazo para casos más severos es de 1,6 microgramos por kilogramo de peso.  Si los pacientes presentan hipotiroidismo y bocio, es habitual que éste se reduzca entre 6 y 18 meses después de comenzar la terapia. Cuando se encuentra la dosis óptima de levotiroxina se somete al paciente a revisiones y controles al menos una vez al año.

Las formas leves de tiroiditis subaguda pueden tratarse con ácido acetilsalicílico o anti-inflamatorios no esteroideos (AINE) en función de la inflamación y el dolor. Los pacientes con síntomas severos pueden recibir esteroides como cortisona, además de betabloqueantes para controlar los síntomas de hipertiroidismo. Este tipo de medicación está contraindicada en personas que padecen asma. En la mayoría de los casos el paciente se recupera, pero es posible que se presenten recaídas. Algunas personas necesitan tratamiento con levotiroxina durante la fase de hipotiroidismo que precede al hipertiroidismo.

En mujeres embarazadas, si el descenso de niveles de hormonas tiroideas provoca síntomas severos cabe la posibilidad de que el médico decida tratar con terapia de reemplazo hasta que la condición remita.

Cuando la causa de la tiroiditis es un medicamento que afecta a la glándula, lo habitual es que los síntomas sean de duración breve y mejoren con la retirada de la medicación. No obstante, no debe interrumpirse el tratamiento sin conocimiento del médico. Ya que este tipo de tiroiditis puede producir dolor en la zona de la tiroides, es frecuente que se trate con AINE, si bien en ocasiones puede considerarse necesario administrar corticosteroides.

La tiroiditis aguda, poco frecuente, suele remitir cuando se trata la infección bacteriana que la ha provocado con antibióticos.

En cualquier caso, la tiroiditis debe ser tratada por un profesional especializado.