Qué le dice un médico a un paciente recién diagnosticado de hipotiroidismo

Lo primero que se puede decir es que el hipotiroidismo tiene un tratamiento muy efectivo que permitirá recuperar la calidad de vida.

Es preciso tener paciencia en los primeros meses y esperar que el tratamiento haga su efecto, los cambios que se producen por el hipotiroidismo no desaparecen de un día para otro, gradualmente irán mejorando. Se puede esperar que al llegar a la dosis útil y personalizada de hormona tiroideatiroxina-, que se ha mantenido por lo menos durante dos meses, los síntomas y signos de hipotiroidismo hayan casi desaparecido. Para la piel, el pelo y las uñas puede pasar un poco más de tiempo en notarse el cambio ya que tienen ciclos más lentos de renovación.

Es muy importante seguir las recomendaciones de los médicos para que el tratamiento funcione. Los ajustes de dosis de tiroxina debe hacerlo el médico según los controles hormonales periódicos. Los pacientes no deben hacer cambios de dosis por su cuenta para adelgazar o para intentar resolver otros síntomas que crean que están relacionados con el hipotiroidismo.

Siguiendo las indicaciones médicas, el tratamiento del hipotiroidismo no tiene ningún efecto colateral o indeseable y es totalmente seguro a todas las edades, se puede y se debe seguir durante el embarazo haciendo los ajustes de dosis que recomienden los médicos.

Una vez que se llega a la dosis útil de tiroxina, que es individual para cada paciente, lo más probable es que esta dosis se mantenga estable por mucho tiempo. Pero siempre hay que hacer controles periódicos, por lo menos una vez al año, o a las 6-8 semanas si se ha producido un cambio de dosis.

Es conveniente realizar estos controles, pero tampoco hacer más de los necesarios ya que antes de las seis semanas de un cambio de dosis no se puede detectar ninguna variación de TSH.

Si se planifica un embarazo conviene hacer un control previo. Una vez confirmado el embarazo se debe hacer un control de función tiroidea y anticuerpos anti-tiroideos lo antes posible. Si la mujer padecía un trastorno de tiroides previo se harán los ajustes (en general aumento) de dosis de tiroxina adecuados para cada trimestre. Después del parto, se suele volver a la dosis habitual de tiroxina que se tomaba antes del embarazo, por lo que habrá que hacer nuevos controles de esos cambios, para confirmar si los requerimientos de tiroxina siguen siendo los mismos.

En las pacientes con diagnóstico de hipotiroidismo antes del embarazo o durante el mismo, o que hayan tenido anticuerpos anti-tiroideos positivos durante la gestación, pueden necesitar más controles periódicos durante el primer año tras el parto, ya que tienen más probabilidades de sufrir cambios de la función tiroidea propios de la llamada Tiroiditis postparto.

También es probable que el médico recomiende una reducción de la dosis de tiroxina en el tratamiento del hipotiroidismo en pacientes de mayor edad, ya que la regulación de la función tiroidea evoluciona también con la edad.

Es importante hacerse a la idea de que el tratamiento de sustitución hormonal, en este caso con tiroxina, trata de imitar la función normal de una glándula, completando la cantidad de hormona que, en este caso la tiroides, no puede fabricar. Es por eso que habrá que respetar sus ritmos naturales. Así entenderemos que es mejor tomar la tiroxina a primera hora de la mañana y adaptar las dosis a las distintas etapas de la vida y a las situaciones especiales.