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Bocio: síntomas, causas y tratamiento

¿Qué es el bocio?

El bocio es un aumento anormal en el tamaño de la glándula tiroides.

El bocio es un fenómeno que puede presentarse en diferentes circunstancias:

  1. Hipertiroidismo– Exceso de hormonas tiroideas
  2. Hipotiroidismo– Deficiencia de hormonas tiroideas
  3. Eutiroidismo– Niveles normales de hormonas tiroideas

La forma más habitual de detectar el bocio es durante un reconocimiento físico en la consulta del médico, que aprecia inflamación al palpar el cuello.

Este hallazgo de bocio puede hacer que el médico recomiende pruebas adicionales:

  • Análisis de sangre para comprobar los niveles de hormonas tiroideas en el organismo
  • Pruebas de imagen (como ecografías)
  • Biopsia (extracción de una pequeña muestra de tejido para su análisis en el laboratorio)

El bocio puede ser:

  • Difuso – si aumenta el tamaño de la glándula tiroides en general
  • Nodular– el tamaño aumenta en zonas concretas, que se denominan nódulos

El tamaño del bocio es diferente en cada paciente. En la mayoría de los casos suele ser pequeño y no provoca síntomas.

Cuando es más severo, el bocio puede provocar:

  • Tos
  • Sentimiento de opresión en la garganta
  • Cambios en la voz, como ronquera
  • Dificultad para tragar (disfagia)
  • Dificultad para respirar (sibilancias, o sonidos agudos que se deben a un estrechamiento de las vías respiratorias)

El médico diseñará un plan de tratamiento del bocio en función de su causa.

  • Administrando suplementos de yodo en caso de deficiencia ¿Cuándo es posible una deficiencia de yodo?
  • Tratando el hipotiroidismo con medicamentos que suplen las hormonas tiroideas que necesita el organismo cuando el bocio se debe a tiroiditis o enfermedad de Hashimoto. 
  • Ante hipertiroidismo, y en función de las causas, las opciones terapéuticas incluyen:
    • Medicamentos
    • Yodo radiactivo
    • Cirugía

Muchos casos de bocio, sobre todo si se producen en situación de eutiroidismo, no requieren tratamiento alguno. Sí suele advertirse al paciente que el bocio es indicativo de un mayor riesgo de desarrollar hipotiroidismo o hipertiroidismo en el futuro.

Si el tamaño es suficiente para dificultar la respiración, es posible que el médico recomiende cirugía.

Sea cual sea la causa, es importante someterse a controles médicos cuando una persona padece bocio.

Causas del bocio

En ciertas áreas geográficas la causa más frecuente de bocio es la falta de yodo en la dieta. El yodo es una sustancia presente en los alimentos que la tiroides utiliza para fabricar hormonas tiroideas. Cuando éste escasea, la glándula no puede fabricar la cantidad de hormonas necesaria para el organismo (hipotiroidismo). El descenso en los niveles de hormonas se registra en la hipófisis o pituitaria, una glándula en la base de cerebro, que segrega hormona estimuladora de la tiroides (TSH). La TSH incrementa la actividad de ésta y puede hacer que la tiroides aumente su tamaño.

En los países en los que se añade yodo a la sal y ciertos alimentos esta es una causa rara de bocio.

Otra posibilidad es que el bocio sea consecuencia de la tiroiditis de Hashimoto (produce hipotiroidismo), una enfermedad autoinmune que consiste en la destrucción de células de la tiroides por parte del propio sistema inmunitario (defensas) del paciente. El daño hace que se segreguen menos hormonas y, de nuevo, que la hipófisis estimule la tiroides, pudiendo producir bocio.

También es relativamente frecuente que el bocio esté causado por la enfermedad de Graves (produce hipertiroidismo), una condición en la cual el sistema inmunológico hace que se produzca una proteína (inmunoglobulina) estimulante de la tiroides (TSI). Ésta aumenta la actividad y, a veces, el tamaño de la glándula.

En el bocio multinodular, con aumento en formas esferoides en diversos puntos de la tiroides, no hay una causa establecida. Otra presentación es el desarrollo de un único nódulo. En ambos casos, lo más normal es que éstos sean benignos.

Causas menos frecuentes son defectos genéticos, cambios hormonales durante el embarazo, lesiones, infecciones o tumores, que pueden ser benignos o cancerosos.

El bocio puede afectar a cualquier persona a lo largo de toda su vida, pero los factores de riesgo más comunes son una dieta deficitaria en yodo, ser mujer, la edad (es más frecuente a partir de los 40 años), antecedentes familiares de enfermedad autoinmune, embarazo y menopausia, consumo de ciertos medicamentos como amiodarona y litio y exposición a radiación.

Síntomas del bocio

Es posible que una persona con bocio no experimente ningún síntoma, aparte de la inflamación en la base del cuello. Además, hay sujetos que experimentan sensación de opresión en la garganta, tos, ronquera, dificultad al tragar o al respirar.

En ausencia de molestias físicas y estéticas con bocio poco avanzado, éste no se considera un problema de salud. No obstante, cuando su tamaño aumenta notablemente es posible que el sujeto experimente molestias.

Por otro lado, el bocio que se produce como consecuencia de una enfermedad subyacente, hipotiroidismo o hipertiroidismo, hace que en ocasiones se manifiesten los síntomas de dichas dolencias.

Así, cuando hay hipotiroidismo puede experimentarse:

  • Sensación de fatiga
  • Aumento de peso
  • Hinchazón del rostro
  • Estreñimiento
  • Intolerancia al frío
  • Debilidad muscular
  • Dolor en las articulaciones
  • Pérdida de cabello y uñas quebradizas, además de sequedad o aspecto amarillento de la piel. En la mujer se asocia también con alteraciones del ciclo menstrual. Hay pacientes que sufren anemia.

El bocio hipertiroideo (producción excesiva de hormonas tiroideas) puede dar lugar a diferentes síntomas:

  • Pérdida involuntaria de peso
  • Alteraciones de la frecuencia cardiaca
  • Temblor en las manos
  • Dificultades para conciliar el sueño
  • Intolerancia al calor
  • Fatiga
  • Debilidad muscular cambios bruscos de humor
  • Nerviosismo e irritabilidad.

Además, se han descrito como signos de hipertiroidismo los siguientes:

  • Urticaria
  • Enrojecimiento de las palmas de las manos
  • Debilidad de las uñas
  • Pérdida del cabello y molestias oculares (incluyendo enrojecimiento, sequedad, inflamación de los párpados, sensibilidad a la luz y visión borrosa).

Tratamiento del bocio

El tratamiento del bocio (aumento de tamaño de la glándula tiroides) puede incluir la administración de medicamentos, terapia hormonal y cirugía.

El tratamiento dependerá de:

  • El tamaño del bocio
  • Los síntomas que provoque el bocio
  • Si el paciente padece o no una enfermedad tiroidea subyacente

Es posible que el tratamiento se limite a un control frecuente si las pruebas médicas indican que la glándula tiroides está funcionando correctamente y el bocio tiene un tamaño reducido que no interfiere con las actividades diarias del paciente.

Si, por el contrario, el bocio interfiere con la deglución o la respiración y no responde a otras formas de tratamiento, es posible que requiera cirugía para extirpar parte de la glándula o toda ella. Este tratamiento quirúrgico recibe el nombre de tiroidectomía.

Cuidados médicos

  • El bocio benigno y de pequeño tamaño no requiere tratamiento. La eficacia del tratamiento farmacológico usando hormona tiroidea para controlar el bocio es una opción que no cuenta con el acuerdo de todos los expertos en este campo.
  • Los bocios complicados y de gran tamaño pueden requerir tratamiento tanto médico como quirúrgico. Los bocios malignos requieren tratamiento médico y también tratamiento quirúrgico.
  • El tamaño de un bocio eutiroideo benigno (sin cáncer y con niveles normales de hormonas tiroideas) puede reducirse con terapia supresora.El paciente es monitorizado para mantener la hormona TSH en un rango bajo pero detectable, en un intento de evitar hipertiroidismo, arritmias cardiacas y osteoporosis. El paciente tiene que cumplir estrictamente las consultas para la monitorización.

El tratamiento del hipotiroidismo o hipertiroidismo suele reducir el tamaño del bocio.

Suele ser necesaria la terapia con hormonas de reemplazo después del tratamiento quirúrgico o la radioterapia para el bocio.

Los bocios cancerígenos con origen en las propias células tiroideas requieren la administración de tratamiento sustitutivo tras la cirugía. Las lesiones metastásicas en la tiroides (cáncer de otro tipo que se extiende a la tiroides) requieren el tratamiento del cáncer primario.

Tratamiento quirúrgico

En términos generales, la cirugía como tratamiento del bocio se reserva para las siguientes situaciones:

  1. Grandes bocios que comprimen las estructuras adyacentes del cuello
  2. Cáncer
  3. Cuando otras formas de tratamiento han resultado ineficaces o no se pueden emplear

Antes de la cirugía, se recomienda recuperar el equilibrio de las hormonas tiroideas en el organismo.

 

FUENTES

American Thyroid Association. Goiter. FAQs.

NHS. Health A-Z. Goitre. Overview.

Geraldo Medeiros-Neto, MD, MACP. Multinodular Goiter. De Groot LJ, Chrousos G, Dungan K, et al., editors. South Dartmouth (MA): MDText.com, Inc.; 2000-.