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Cáncer de tiroides: síntomas, causas y tratamiento

¿Qué es el cáncer de tiroides?

Se habla de cáncer de tiroides cuando las células propias del cáncer se encuentran en la glándula tiroides, situada en la base del cuello por su parte frontal y con forma de mariposa. En ella se producen hormonas fundamentales para el correcto funcionamiento de numerosas partes del organismo.

En la mayor parte de los casos, el cáncer de tiroides responde bien al tratamiento.

Tipos de cáncer de tiroides

Cáncer de tiroides diferenciado: Aproximadamente nueve de cada diez casos de cáncer de tiroides son cáncer de tiroides diferenciado. Eso significa que las células tienen ciertas características propias de las células normales de la tiroides. El cáncer de tiroides diferenciado se subdivide en:

Otras formas de cáncer de tiroides son:

Factores de riesgo

Factores de riesgo de cáncer de tiroides no modificables:

  • Edad
  • Sexo
  • Ciertas enfermedades hereditarias

Factores de riesgo de cáncer de tiroides modificables

  • Dieta pobre en yodo
  • Radiación
  • Tabaquismo

Pruebas para detectar el cáncer de tiroides

  • Historia clínica y reconocimiento físico- puede incluir el examen de las cuerdas vocales (laringoscopia)
  • Análisis de sangre
  • Biopsia
  • Pruebas de imagen (gammagrafía, resonancia magnética, tomografía computarizada…)

Diagnóstico del cáncer de tiroides

En la mayoría de los casos de cáncer de tiroides, una biopsia es la única forma de que el médico se asegure de que esa enfermedad está presente. Si no es posible llevarla a cabo, pueden sugerirse otras pruebas.

Al elegir una prueba de diagnóstico, el médico tendrá en cuenta el perfil del paciente:

  • El tipo de cáncer que podría padecer
  • Sus signos y síntomas
  • Su edad y estado de salud en general
  • El resultado de pruebas anteriores

Pronóstico del cáncer de tiroides

Las tasas de supervivencia a cinco años es una cifra que suele ofrecerse a  modo de orientación para que los pacientes sepan cuántas son las probabilidades de éxito terapéutico, pero no significan que pueda darse  a la persona una fecha límite ni deben tomarse de manera literal.

Algunas personas superan con creces las tasas de supervivencia para su tipo de cáncer, y otras no. Por otro lado, algunos pacientes prefieren no conocer estos datos.

Causas del cáncer de tiroides

No se sabe con exactitud cuál es la causa de la mayor parte de los casos de cáncer en general, ni del de tiroides, pero sí se han identificado factores de riesgo. Que una persona tenga uno o más de estos factores no significa necesariamente que vaya a desarrollar cáncer.

  • Haber estado expuesto a radiación- Algunos estudios indican que el cáncer de tiroides es más frecuente entre las personas que se han sometido a tratamiento con radioterapia, particularmente durante la infancia. El cáncer puede tardar muchos años en desarrollarse. Asimismo, es más común en supervivientes de accidentes o explosiones nucleares.
  • Antecedentes familiares- Se ha sugerido que puede ser mayor el riesgo de desarrollar la enfermedad para los miembros de una familia en la que ya ha habido un caso de cáncer de tiroides, pero los expertos hacen hincapié en que ese riesgo sigue siendo bajo porque es un tipo de cáncer poco frecuente.
  • Poliposis adenomatosa familiar- Se trata de una enfermedad intestinal causada por un gen que también se ha asociado a mayor riesgo de cáncer de tiroides
  • Obesidad- Algunos estudios han observado que las personas con un peso excesivo (en grado de obesidad) tienen mayor riesgo de desarrollar cáncer de tiroides.
  • Acromegalia- Una enfermedad rara que consiste en una producción excesiva de hormona del crecimiento.
  • Diabetes
  • Cáncer- Haber padecido cáncer en el pasado puede hacer que el riesgo sea mayor, es algo que se ha documentado en casos de:
  • Linfoma no Hodgkin
  • Cáncer de mama
  • Cáncer de esófago
  • Cáncer testicular

Factores relacionados con el sexo y la reproducción

El cáncer de tiroides es más frecuente en mujeres que en hombres, sin que se sepa cuál es la causa de esta disparidad, y más durante los años reproductivos. Se ha asociado un mayor riesgo de cáncer en personas con:

  • Historia de embarazos
  • Empleo de contraceptivos orales
  • Terapia de reemplazo hormonal
  • Edad de comienzo de la menstruación
  • Edad de comienzo de la menopausia

No obstante, los hallazgos en este campo no son concluyentes, y se continúa investigando sobre el impacto de estos factores de riesgo, así como sobre las causas del cáncer.

Genética del cáncer de tiroides

Aunque no se conozca la causa del cáncer, sí se ha podido relacionar el cáncer de tiroides con algunas enfermedades heredadas.

Algunos genes, que heredamos de nuestros padres, contienen instrucciones para controlar la división y la formación de nuevas células, que es un proceso alterado en el cáncer.

Síntomas del cáncer de tiroides

Es bastante común que el cáncer de tiroides no presente signos ni síntomas en las fases precoces de la enfermedad. A medida que se desarrolla pueden presentarse varios. El más frecuente es un bulto o nódulo en el cuello, que puede notarse al tacto o modificar la apariencia de un lado de éste. En caso de que sea un tumor grande, puede asociarse con dolor en la zona o en el rostro, dificultad al respirar o al tragar, tos persistente no causada por un resfriado, ronquera o cambios en la voz.

Con todo, es relativamente común que los pacientes con cáncer de tiroides no experimenten ninguno de estos cambios, o que éstos se deban a otra enfermedad diferente, como una infección. Pida cita con su médico si experimenta alguno de ellos.

Entre otras pruebas, para el diagnóstico del cáncer de tiroides pueden realizarse un reconocimiento físico; análisis de sangre –incluyendo medición de niveles de hormonas tiroideas, tiroglobulina –una proteína que se produce en la tiroides-;  pruebas de ultrasonido –que ofrecen una imagen de los órganos internos-; una biopsia –mediante aspiración con una aguja en un procedimiento que puede realizarse de forma ambulatoria o con un procedimiento quirúrgico con anestesia general e ingreso hospitalario, según los casos-. Otras pruebas incluyen el escáner –que genera imágenes en tres dimensiones-, y el PET (tomografía por emisión de positrones), que suele usarse en combinación con el escáner.

Tratamiento del cáncer de tiroides

En el equipo médico que atiende a las personas con cáncer de tiroides pueden participar:

  • Un cirujano
  • Un especialista en endocrinología
  • Un especialista en radioterapia
  • Un oncólogo médico

Otros profesionales pueden también formar parte del equipo, incluyendo:

  • Personal de enfermería
  • Psicólogos
  • Trabajadores sociales
  • Especialistas en rehabilitación
  • Otros

Una vez que se ha diagnosticado el cáncer y se ha determinado en qué fase se encuentra, el equipo sopesará las opciones de tratamiento del cáncer de tiroides disponibles y más adecuadas para cada caso. Al elegir el plan de tratamiento del cáncer de tiroides, habrá factores diversos a tener en cuenta, incluyendo la fase del cáncer y el propio estado de salud en general.

En la mayor parte de los casos, el cáncer de tiroides responde bien al tratamiento, sobre todo si no se ha diseminado a otras partes del organismo. Cuando no puede resolverse completamente, el objetivo del tratamiento es retirar o destruir tanto tejido canceroso como sea posible, controlar su crecimiento y evitar que se extienda o reaparezca.

La investigación ha permitido que en los últimos años se conozcan mejores formas de prevenir la enfermedad y mejorar su tratamiento. Así ha sido posible incrementar las tasas de remisión, reducir las recaídas y prolongar la supervivencia. De hecho, la mayor parte de los casos se resuelven con éxito. No obstante, si el cáncer está en una fase avanzada o no responde a la terapia con yodo radiactivo, puede ser difícil de tratar.

Su médico le informará sobre las opciones terapéuticas, que dependerán de la fase en la que se encuentra la enfermedad, el tipo de tumor y las necesidades individuales definidas por su edad, posibles comorbilidades y otras características personales.

Los tratamientos pueden agruparse en cinco categorías: cirugía, tratamiento con yodo radiactivo, terapia hormonal, radioterapia y quimioterapia.

La cirugía parcial o total de la tiroides para la extracción del tejido afectado es eficaz en una proporción considerable de casos, y puede llevarse a cabo sin provocar efectos secundarios importantes. Cuando se extrae la glándula por completo, el paciente deberá tomar terapia hormonal de por vida para compensar la falta de hormonas tiroideas. El tratamiento tiene también el efecto de prevenir una posible recaída. El médico revisará sus niveles de hormonas de forma periódica.

La terapia con yodo radiactivo puede utilizarse como aduyante (apoyo) para prevenir recaídas tras la cirugía o una vez que éstas ya se han producido. En los últimos tiempos se está avanzando en el desarrollo de fármacos que contribuyen a mejorar la respuesta en pacientes resistentes. Se administra de forma oral. Hay poco riesgo de que afecte otras células del cuerpo. Sus principales efectos secundarios son náuseas, sequedad en la boca y los ojos, alteración de los sentidos del gusto y el olfato o dolor en la zona de diseminación de las células cancerígenas.

La quimioterapia se puede combinar con radioterapia en el tratamiento del cáncer anaplásico de tiroides. Su empleo en cáncer de tiroides no es frecuente, pero puede resultar eficaz en pacientes que no responden a otros tratamientos.

Por otra parte, se están dando a conocer terapias dirigidas que atacan a las células cancerígenas de forma específica sin dañar otras, e inmunoterapias que estimulan el sistema de defensas del organismo para combatir el cáncer.

Las terapias dirigidas tienen como objetivo (a veces llamado ‘diana terapéutica’) cambios que se producen en las células y hacen que se vuelvan malignas. A diferencia de lo que sucede con los medicamentos clásicos de la quimioterapia, que atacan a las células que muestran un crecimiento acelerado –incluyendo las células cancerígenas, pero no sólo éstas-, los fármacos dirigidos atacan una o más dianas específicas de las células cancerígenas.

Ensayos clínicos

Si quiere saber más sobre los ensayos clínicos de tratamientos contra el cáncer de tiroides, hable con su médico al respecto y averigüe si en el hospital en el cual le están tratando hay alguna investigación de este tipo en marcha.

 

FUENTES

Cancer Research UK. Thyroid cancer. Stages and types.

American Cancer Society. Thyroid Cancer. Causes, risk factors and prevention.

American Cancer Society. Treating thyroid cancer.

NIH. US National Cancer Institute. Thyroid cancer. Thyroid cancer treatment.