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Efectos secundarios del yodo radiactivo en el hipertiroidismo

El tratamiento del hipertiroidismo puede realizarse con fármacos antitiroideos, yodo radioactivo (I-131) o cirugía. La elección de uno u otro tratamiento dependerá de la causa del hipertiroidismo, de factores clínicos y de la elección del paciente, al que se deben plantear las diferentes alternativas, con las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas.

Cuando se decide tratar con yodo radioactivo hemos de considerar que se utiliza para tratar el hipertiroidismo desde hace más de siete décadas, por lo que es un tratamiento seguro, bien contrastado y con el que existe mucha experiencia. Los primeros resultados demostraron su efectividad que el paso de los años no ha hecho nada más que confirmar, siendo sus principales beneficios su fácil administración, efectividad, seguridad y bajo coste. En general es un tratamiento bien tolerado y las complicaciones inmediatas y a largo plazo son muy poco frecuentes.

Se administra por vía oral, localizándose la inmensa mayoría de la radiación en el tiroides, de forma que las partículas beta destruyen las células foliculares que han atrapado el yodo. Lo que se pretende con este tratamiento es administrar una dosis de radiación suficiente para conseguir un normal funcionamiento tiroideo, sin provocar un hipotiroidismo. Este resultado se puede lograr administrando una dosis fija o calculando la dosis en función del tamaño del tiroides y su capacidad de atrapar el yodo, sin que existan muchas diferencias de resultados entre ambos métodos.

Es importante antes de administrar el yodo radioactivo descartar gestación en las mujeres, ya que está absolutamente contraindicado en embarazadas y se debe advertir que ha de posponerse un embarazo al menos 4-6 meses tras el tratamiento, pero una vez que el paciente (de cualquier sexo) normaliza la función del tiroides, no hay evidencia de que se reduzca la fertilidad (ni tampoco cuando se administra en jóvenes), ni de que la descendencia de los pacientes tratados muestre anomalías congénitas en comparación con la población en general.

No ocasiona efectos secundarios inmediatos, la tormenta tiroidea ocurre raramente tras el tratamiento, no se ha demostrado empeoramiento en pacientes con enfermedad cardíaca y no se han demostrado modificaciones en la composición de la saliva. El principal inconveniente de este tratamiento es el desarrollo de hipotiroidismo, ya que, aunque la mayoría de los pacientes responden a la terapia consiguiéndose una normalización de la función tiroidea y mejoría de síntomas clínicos en 4 a 8 semanas, el hipotiroidismo puede ocurrir a partir de las 4 semanas y puede ser transitorio o definitivo, por lo que durante los 6-12 primeros meses se precisa control de función tiroidea más estricto, con el fin de valorar el momento idóneo para iniciar el tratamiento con tiroxina.

Ha existido preocupación con relación a sus potenciales efectos carcinogénicos, pero no está demostrada una clara y sólida relación causa-efecto entre tratamiento con radioyodo del hipertiroidismo y cáncer, y los estudios más recientes no han encontrado aumento en el riesgo general de cáncer tras radioyodo. Tampoco hay ninguna evidencia hasta la fecha de que el tratamiento con yodo radioactivo en niños o jóvenes determine un aumento en el riesgo de desarrollar cáncer de tiroides, ni tumores no tiroideos.

En algunos estudios se ha observado una mayor mortalidad por enfermedad cardiovascular en pacientes hipertiroideos tratados con yodo radioactivo, pero un estudio muy reciente con un
gran número de pacientes demuestra que lo que determina mayor mortalidad cardiovascular es el control del hipertiroidismo, más que el tipo de tratamiento administrado.

Si hay evidencia de que la administración de yodo radioactivo puede empeorar una afectación ocular (Oftalmopatía de Graves) previa al tratamiento, pero no influye en el desarrollo de afectación ocular posterior al mismo, por eso las guías actuales recomiendan el tratamiento concomitante con corticoides solo en los pacientes con afectación ocular activa.

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