¿Tienes síntomas de disfunción tiroidea?

Accede a nuestro cuestionario y sal de dudas.

HAZLO AHORA arrow_forward
La irradiación externa se basa en el empleo de rayos de alta energía que se dirigen a la tiroides.
Compartir

Consecuencias de la irradiación en la glándula tiroides

Aunque la cirugía es el principal tratamiento del carcinoma de tiroides, en ocasiones se recurre a la irradiación externa (también conocida por el acrónimo inglés EBRT) como terapia adyuvante (de apoyo o complementaria) después de la cirugía, sobre todo en pacientes de alto riesgo o personas con tumores que no pueden operarse. Es una estrategia para reducir el riesgo de que el cáncer reaparezca, y también puede emplearse para aliviar los síntomas.

 

La irradiación externa se basa en el empleo de rayos de alta energía que se dirigen a la tiroides para destruir las células cancerosas o disminuir su crecimiento. Generalmente, este tipo de radioterapia no se usa contra tumores que absorben yodo (la mayoría de los cánceres de tiroides diferenciados), los cuales se pueden tratar mejor con yodo radiactivo. No obstante, sí se usa con relativa frecuencia como parte del tratamiento de dos tipos de cáncer de tiroides muy específicos: el cáncer medular de tiroides y el cáncer anaplásico.

 

Puede recurrirse a la irradiación en varias circunstancias:

  • Como terapia inicial para el cáncer anaplásico de tiroides que no puede operarse
  • Para reducir cualquier tipo de cáncer de tiroides que ha vuelto a presentarse después de un primer tratamiento
  • Junto con yodo radiactivo en carcinoma papilar o folicular de tiroides que no puede extraerse totalmente con cirugía
  • Para tratar cáncer de tiroides que se ha extendido a alguna otra parte del organismo

 

Los avances tecnológicos han logrado que la irradiación de la glándula tiroides sea cada vez más específica y tenga menor toxicidad.

Lo más habitual es que la irradiación de la tiroides se administre en sesiones diarias de lunes a viernes, dejando al paciente descansar el fin de semana, durante un periodo de entre cuatro y seis semanas en total. No obstante, la duración de la terapia puede variar en función de las necesidades de cada paciente.

 

Efectos secundarios

Aunque la toxicidad de esta terapia es cada vez menor, sigue existiendo la posibilidad de que se presenten algunos efectos secundarios:

  • Cansancio
  • Malestar general
  • Molestias en la garganta
  • Dolor al tragar
  • Sequedad de boca
  • Ronquera

 

Los efectos de la radioterapia suelen presentarse de forma gradual durante el tratamiento. No todo el mundo los experimenta, pero, si es su caso, sepa que el peor momento –con síntomas de mayor intensidad- suele ser entre los días 10-14 desde el final de la irradiación de la tiroides. Lo normal es que éstos remitan en unas pocas semanas cuando se ha completado el tratamiento.

Acuda a su equipo médico si observa alguno de estos efectos secundarios. Ellos podrán ayudarle a aliviarlos.

Lo habitual es que se prefiera completar el curso de radioterapia sin interrupciones. No obstante, si una persona padece efectos secundarios severos pueden espaciarse las sesiones para permitir que se recupere.

Recuerde no aplicarse ninguna crema, polvo ni loción en la piel de la zona que se va a tratar sin consultar previamente con las personas que le atienden. Si la zona se irrita, es posible que añadir productos haga empeorar la reacción. Pida en el servicio de radioterapia algún remedio. A los pacientes varones suele indicárseles que no se afeiten durante las semanas de irradiación, ya que eso irritaría la piel aún más.

 

El procedimiento

Las máquinas para la irradiación son equipos muy grandes. Es bastante habitual que los aparatos giren en torno al paciente durante el procedimiento.

Antes de comenzar, los miembros del equipo de radiología le explicarán qué va a suceder exactamente. En algunos servicios las salas para radioterapia tienen puertos o enchufes especiales para que el paciente ponga la música que prefiera mientras dura la sesión.

 

  • Es necesario mantenerse muy quieto
  • Las máquinas hacen bastante ruido
  • No sentirá nada durante la irradiación

 

El personal podrá verle y oírle a través de un monitor en la sala contigua. También podrán comunicarse con usted, pedirle que contenga la respiración brevemente o que trague saliva en momentos concretos. También le indicarán que debe levantar la mano si necesita algo, aunque es importante que se mueva lo mínimo.

La radioterapia externa no hace que el paciente tenga radiactividad. Es seguro estar con otras personas durante todo el tratamiento, incluyendo niños y mujeres embarazadas.

 

 

 

FUENTES

Giuliani M y Brierley J. Indications for the use of external beam radiation in thyroid cancer. Curr Opin Oncol. 2014 Jan;26(1):45-50.

American Cancer Society. Sobre el cáncer. Cáncer de tiroides. Tratamiento. Radioterapia de haz externo para el cáncer de tiroides.

NHS Choices. Health A-Z. Thyroid cancer. Treatment.

Cancer Research UK. Thyroid cancer. Treatment. Radiotherapy. External radiotherapy.

Stavas MJ, et al. Short Course High Dose Radiotherapy in the Treatment of Anaplastic Thyroid Carcinoma. Journal of Thyroid Research Volume 2014, Article ID 764281, 7 pages

Pollinger, B y Duhmke E. External Radiotherapy of Thyroid Cancer. Onkologie 2001;24:134–138 

< Anterior | Siguiente >
Compartir